Capitulo 2: Un Nuevo Despertar

Hola... hoy les traigo el capitulo numero dos, una episodio donde ocurren imprevistos y la historia comienza a tornar forma... esperando que no balla tan lejos ¿no?. Espero que leer este cap les sea de entreten

Capitulo 2: Un Nuevo Despertar.

Narra Tyler

Mis ojos se abrían lentamente, tan lento que me pareció una eternidad. Solo podía notar esa luz blanca y cegadora, como si estuviera a punto de morir, mis oídos comenzaron a escuchas el sonido de aparatos y del soplo del aire acondicionado. Mi vista era borrosa por unos segundos, volví a cerrar los ojos y luego los abrí tratando de aclarar el panorama, pero era igual. Mi piel comenzó a sentir un frio intenso y mi cuerpo sentía aquel peso intolerante. Sentía un latir insoportable en la cabeza que me aturdía. Además no sabía en que lugar estaba.

-¿Estas despierto?- pregunto una voz dulce en susurro.

Mi mano sintió un roce de calor sobre ella, diría que era una sensación relajante en medio del frio. Mi vista aun no aclaraba y mis ojos no terminaban de abrirse. Parpadee unas cuantas veces y esta vez si funciono mi intento de ver. La luz cegadora se interrumpió con una silueta oscura, de apariencia femenina, poco a poco la luz se fue opacando hasta notar que era el foco de un bombillo incandescente.

-Ya despertaste- dijo con ánimo esa voz aterciopelada.

Al encontrar la perfecta visión note las paredes blancas a mi alrededor, sentí el colcho bajo mi cuerpo y las sabanas color melocotón sobre mi. Para mi todo eso era desconocido, el hecho del pensar en un lugar que no conociera me aterro, tanto como para alterarme.

-¿En donde estoy?- dije tratando de levantar mi torso, pero sentí aquí dolor terrible por todo mi cuerpo, en especial en mi hombro izquierdo. Además del latir de mi cabeza- ¡AHHH!- di un grito al sentir el dolor, llevándome a acostarme de un golpe.

-¿Hey que haces?- pregunto una vez as la voz

Mire a mi derecha y note a una persona frente a mí. Sentí aquel escalofrió y el temor corrió por mis venas en cuestión de segundo al no reconocer a la persona. La figura humana se acerco hacia mí con sumo cuidado y tomo mi mano.

-¿Quién eres tu?- dije asustado tratando de retroceder, pero una vez mas sentí dolor y no puede moverme- ¿Quién eres?- pregunte atemorizado.

-Oye tranquilo no voy a hacerte daño- dijo la voz femenina.

Me dedique a ver a la persona que estaba en la misma habitación que yo. Note que era una chica de cabello negro azabache, ojos oscuros y profundos, labios rosas y carnosos y una mirada angelical que emanaba inocencia y tranquilidad. Al mirar sus ojos sentí un alivio extraño, cualquier otro estuviera nervioso ante una situación así pero yo estaba indefenso ante ella ¿Que iba hacer para ese entonces? Su mirada me contagiaba paciencia y tranquilidad.

-Soy Alice Edwars-Acoto ella con una sonrisa-¿Acaso no me recuerdas?

-¡No!- conteste yo en susurro, mi propia voz me aturdía la cabeza.

-¿No recuerdas nada Tyler?- hablo ella cambiando la sonrisa por una mirada de curiosidad.

-¿Quién es Tyler?-Pregunte yo confundido.

Al contestarle, ella me miro de manera extraña. Ella tenía mi mano en las de ella, dándome un calor refrescante. Fue algo impactante las palabras que pronuncio a continuación.

-Eres tu- Dijo en confusión- ese es tu nombre. Tyler Landers

-¿Mi nombre…?- interrogue en susurro volteando los ojos hacia abajo, mi cabeza iba a explotar mientras trataba de entender que sucedía.

-…Si- continuo ella.

-Yo no lo recuerdo- dije cuando sentí mi mente en blanco.

-¿No recuerdas nada?- Pregunto ella levantándome la mirada con su mano y mirándome a los ojos.

Allí empecé a procesar todo lo que estaba en mi mente, ¿Qué buscaba? La verdad no lo se. Un silencio se prolongo en la habitación mientras nos mirábamos mutuamente, yo buscaba algo en mi cerebro pero no encontré nada, solo un oscuro vacio.

-¡Ahhhrrr!- grite en gruñido cuando sentí aquel puntazo en la cabeza- Mi cabeza…

-Tyler…- susurro pero yo la interrumpí.

-¡No!- hable un poco mas alto para llamar su atención, luego susurre- no recuerdo nada.

Ella desenfocada se sentó en una silla que estaba al lado de la cama, luego me miro un poco impactada. Yo la mire confundido y aturdido cuando me dio una sonrisa aliviadora.

-Bueno no hay problema- dijo- ¿Te duele algo?- pregunto cambiando el tema

-Me duele mucho la cabeza, el hombro…- acote en voz baja-… la verdad me duele todo el cuerpo.

-¡Esta bien!- dijo- te dislocaste el hombro izquierdo, por eso te duele tanto, pero ya el doctor te llevo el hueso al sitio de un golpe- Dijo en una pequeña risa- como estabas inconsciente no lo sentiste y tienes un gran golpe y herida en la frente que te tuvieron que tomar vario puntos.

-¿En donde estoy Alice?- pregunte después de un silencio corto.

-Esta en el hospital “Buena Vista”- contesto ella- te traje acá cuando te encontré anoche en la carretera de ida a mi casa. Desde ayer estas aquí

-¿Y que me paso?- pregunte después de un quejido de dolor- ¿Qué hacia yo en una carretera?- volví a interrogar bajando la cabeza.

-No lo se- acoto ella- esperaba que me dijeras cuando despertaras. Yo solo pasaba por allí y te encontré tirado en el suelo y te rescate- dijo en sonrisa- Por suerte me dijiste tu nombre antes de quedarte inconsciente.

-No recuerdo nada de eso…-volvía a hablar en tono bajo tratando de encontrar algo en mi cabeza referido a lo que contaba Alice, pero volví a gruñir de dolor al sentir de nuevo el puntazo en el cerebro.

- Bueno Tyler- dijo ella al ver mi dolor al recordar- Ya dejemos de atacar tu memoria, si no recuerdas esta bien- levanto mi animo en una sonrisa.

Ella me miro a los ojos sonriente, yo se la devolví cuando levante la comisura de mis labio en una mini sonrisa. El silencio de la habitación se interrumpió cuando se abrió la puerta de enfrente, el chirrido del rose de la misma me aturdió y serré los ojos tratando de soportar, Alice noto mi molestia y me toco el brazo susurrando un suave “Tranquilo”. Al abrirse por completo la puerta de madera abrí los ojos note entrar a varias personas, unas tres en total.

-Hija tenemos buenas noticias-Dijo una mujer madura, de cabello castaño, ojos café y de estatura como la de Alice. La mujer se acerco hacia nosotros-¡OH! ya despertó Tyler.

- Tyler te presento a mi madre- dijo ella mirándome, la señora se acerco a mi sonriendo.

-Zara Edwars- dijo tomándome la mano sobre el colchón sentándose en otra silla a mi lado- A tu servicio.

-Gracias Sra. Edwars- dije tratando de sonreír, pero el dolor en mi cabeza no me dejo.

-Las noticias son que ya tenemos los resultados y el historial medico de Tyler- dijo un señor de cabello canoso y de bata blanca. El hombre me miro con extraño y se acerco a mí.

-Tyler yo soy el doctor Gómez- dijo- ¿Te sucede algo amigo?- dijo cuando me miro la expresión de la cara.

-Tyler predio la memoria doctor- contesto Alice al yo no responder. La Sra. Edwars, el doctor y un chico parado a mi frente me miraron con impresión.

-¿Perdida de memoria?- dijo el doctor pensativo- que extraño en las placas cerebrales no apareció ninguna anomalía.

-¿Entonces por que no recuerda?- pregunto la madre de Alice preocupada.

-Quizás fue el golpe en la cabeza-aclaro el doctor- ¿Y como sique tu hombro?

-Pues me duele mucho- conteste en tono bajo.

-Eso es normal después de llevar el hueso al sitio-acoto- ¿y la cabeza te duele?- yo asistí con la cabeza y el sonrió- verdaderamente fue un gran golpe el que te diste. Bueno de todas maneras no es nada grave tu situación ahora, así que te daremos de alta.

-Eso quiere decir que saldremos muy rápido de aquí- dijo Alice con emoción a mi lado.

-Es algo bueno…- dije yo con voz juguetona.

-Bueno yo me despido y les mando a unos enfermeras para que les ayuden a alistar al chico para irse- dijo el doctor despidiéndose y saliendo por la puerta.

-Hasta luego doctor y muchas gracias- Intervino la madre de Alice.

Por un momento todos nos olvidamos del chico que estaba parado a los pies de mi cama. Voltee a verlo; era de piel clara de mediana estatura y un peinado chistoso. Por un momento pensé si lo reconocía pero la verdad no me reconocía ni a mi mismo. Para todos en la habitación este chico era invisible hasta que yo pregunte…

-… ¿Y tu quien eres?- le pregunte en susurro directamente.

-¡Oh! Zeke llegaste- interrumpió Alice levantándose de la silla y caminando hacia el.

Al oír las palabras de esta chica entendí cual era el nombre del chico. El al notar que Alice sintió su presencia se alegro dando una corta carcajada, luego la abrazo.

-Dios no te avía visto- dijo ella separándose de Zeke.

-No me había dado cuenta- dijo el entre risas- no soy invisible.

-Claro que no- Alice se volteo hacia mi- Zeke el es el chico que te dije por mensajes, Tyler.

-Hola amigo- Zeke me saludo levantando la mano.

-Hola…- respondí yo con un susurro de dolor.

-¿Zeke cuando llega Miley?- Interrogo mi salvadora.

-Me dijo que estaba por llegar.

-Alice me acompañas afuera- dijo la Sra. Edwars interrumpiendo la conversación-necesito decirte algo importante. Tyler te molesta si te dejamos un minuto con Zeke.

-Yo…- conteste incomodo. No quería que Alice saliera, la verdad no confiaba en nadie para el entonces pero era ella la que más me inspiraba seguridad. Antes de termina mi oración Alice me interrumpió.

-Tyler no te preocupes estas en buenas manos- dijo.

-Calma amigo prometo no hacerte daño- Carcajeo Zeke.

-Esta bien…- dije agachando la mirada.

-Vamos hija- Ordeno Zara.

La Sra. Edwars se dirigió a la puerta seguida de su hija, luego abrió la única entrada de la habitación y salieron juntas. Zeke camino hacia un lado de la cama y se sentó en la misma silla donde estaba Alice. Luego me miro de manera chistosa e inicio una conversación.

-¿Así que tu eres Tyler?- Pregunto de una manera irónica.

-Eso creo…- conteste en volumen casi inaudible.

-Cierto que no recuerdas nada- dijo el con un poco de incomodidad. Un silencio se difundió por unos 10 segundos.

-¿Así que tu eres Zeke?- dije en risa menor.

-Si, un amigo y hermano a tu servicio compañero- contesto en sonrisas.

-Gracias…-susurre.

-¿Te puedo hacer una pregunta Tyler?- Zeke me miro de manera curiosa. Yo asistí con la cabeza y el prosiguió-¿De verdad no recuerdas nada?

-La verdad me duele mucho la cabeza como para intentar recordar- conteste a sus preguntas. El agacho la cabeza- No se ni quien soy. Ni que hare.

-Sobre que harás no hay problema- Intervino con animo- Seguro que te quedaras con nosotros hasta que encontremos algún conocido tuyo.

-¿Por ejemplo mis padres?- pregunte algo decepcionado de no recordarlos- no los recuerdos…

-Tranquilo amigo… no te preocupes por eso- Dijo el al notar mi expresión- todo va a estar bien. Estarás con nosotros. Además no te puedes quejar estarás con Alice, tienes suerte.

-Si eso creo- dije dando por fin una buena sonrisa. Pero mi cabeza no dejaba de latir y mi hombro no me dejaba descansar.

Una vez mas la puerta volvió a sonar y ha abrirse. Zeke y yo dirigimos las miradas esperando a ver quienes iban a entrar. Para mi suerte y alivio entro Alice seguido de una chica rubia y ojos claros.

-Tyler ella es mi mejor amiga Miley- dijo Alice al entrar y cerrar la puerta. La chica a su lado me miro y se quedo en seco.

Fue extraña la manera en que me vio esta chica Miley, cualquiera diría que mi rostro le infligió temor, ojos como platos y boca semiabierta. La verdad sentí miedo a su mirada seca, agache la cara a causa de la incomodidad del momento.

-Miley…- susurro con suavidad Alice después de darle a su amiga un suave empujón para sacarla de trance.

-¡Oh! que tonta soy- Reacciono ella al ver la situación incomoda- es un placer Tyler.

-Lo mismo digo- hable yo apenado y subiendo la mirada.

Las dos chicas se acercaron a mí. Alice estaba distinta, su ánimo no era el mismo al que tenía al salir con su madre, estaba más seria y pensativa. Una conversación se formo entre Zeke, Alice y Miley de temas confundidos para mí así que yo solo estaba en medio de una batalla de palabras. En ocasiones sus voces me aturdías y al lanzar un quejido de dolor ellos bajada el tono, en cuanto a Alice me miraba en ocasiones con timidez y preocupación eso fue algo extraño e incomodo. Era como sentir que sabía algo de mí y no quería decirme.

-Que lindos ojos tienes Tyler- dijo Miley con una sonrisa.

-Ya Miley no le coquetees a Tyler- intervino Alice.

-¿Por qué no Alice?- se incluyo Zeke con una carcajada- ¿Acaso te gusta?

-No ya ustedes saben que tengo novio- Alice volteó con una hermosa sonrisa- Pero es verdad tiene lindos ojos.

-¿Puedo preguntar algo?- dije yo sonrojado.

-Claro- contestaron ellos en coro.

-¿De que color son mis ojos?- pregunte apenado.

-¿No sabes de que color son?- hablo Zeke con impacto.

-No se ni como es mi rostro- dije con nostalgia agachando la mirada- ya esto me deprime.

-Ya tranquilo Tyler. No te entristezcas- dijo Alice

-Son esmeralda- aclaro Miley con una sonrisa, luego miro hacia Alice y su tono cambio a seriedad-Son esmeralda.

Alice miro a su amiga con sorpresa, sentí que se comunicaron con una mirada. Mi salvadora bajo la mirada en con función y extrañes después de que un frio silencio se prolongo por la habitación.

-Tyler debo decirte que te quedaras con mi madre y yo por los momentos- dijo Alice.

-¿Y que hay de mis padres no los han localizado?- Pregunte incoherente.

-No aun no…- susurro Alice con una expresión en el rostro extraña e incomoda, mostraba timidez ante todos.

-Miente- dijo una voz de ultratumba.

Un escalofrió me recorrió la espalda, mire a Zeke y a Miley en el instante que hoy esa extraña voz sombría y grave pero ninguno de ellos había pronunciado ni una sola palabra. Levante la mirada hacia una de la esquina de la habitación y mi piel se erizo al ver aquella ilusión.

-Ella te esta mintiendo- dijo aquel hombre de bata blanca manchada de sangre y piel pálida.

Al principio pensé que estaba viendo algo que no debía ver, pero luego me di cuenta que ese hombre estaba allí mirándome. Note que era el único que veía aquella persona porque ninguno a mi alrededor notaba la presencio ni oía la voz de este espectro.

Que con la mirada congelada mirando al hombre, el camino hacia nosotros y yo trate de moverme hacia atrás para lograr apoyarme del espaldar de la cama, por suerte alcance mi cometido. El hombre se acercaba lentamente hacia nosotros mostrándome sus ojos oscuros como la oscuridad adornados tétricamente por opaca ojeras.

-¿Tyler sucede algo?- Pregunto Alice.

-¡Ella no te dice la verdad!- Aclaro en grito el hombre-¡Ella miente!...-repetía

El fuerte grito del espectro me aturdió por unos segundos. Me tape los oídos al sentir el dolor en mi cabeza endurecerse después de un gemido, también sentí una puntada en el hombro. Grito tras grito era atormentante la voz de este hombre, m quejaba con vario gemidos.

-¿Amigo que te sucede?-Zeke me toco el hombro derecho al preguntar y levantarse de la silla.

-¡Ahhh!- grite alzando la cabeza al techo-¡Que se detenga!

-¿Qué?- pregunto Miley.

-¡Vete!- Una ira me inundo el cuerpo sin razón alguna, mire al hombre que aun gritaba y le alcé la voz en orden destapándome los oídos-¡Largo!

-Tyler mírame- dijo Alice apartando a Miley y tomando mí rosto con sus suaves manos- Dime que sucede.

Yo la mire directo a sus ojos negros. Mi cuerpo temblaba de ira sin razón alguna, mis ojos giraron hacia el hombre que ya no estaba allí, había desaparecido.

-Tyler contéstame- ordeno Alice.

-Nada…- dije yo en susurro- solo oí un horrible ruido- Mentí.

Mi rostro aun estaba en las manos de Alice. Mi ira se fue desapareciendo mientras mas miraba a los ojos a mi salvadora. Miley y Zeke miraban la situación con impresión, quien no lo haría.

Jamás podría explicar que sucedió aquel día en el hospital, pero la verdad no me preocupe por saberlo, mi cabeza me dolía tanto como para pensarlo. Pero una gran curiosidad estaba en mi corazón ¿Alice podría estarme mintiendo? Era lo único que me susurraba la mente.

bueno hasta aqui... les pido que porfavor comenten es importante para mi... Espero que el capitulo les alla gustado, nos vemos en la proxima entrada, hasta luego.

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Estreno del Capitulo 1: Bajo la Noche

Hola... Como les habia prometido aca les traigo el primer capitulo de la trama. Donde comienza todo un andar de misterio y cosas extraña, donde Alice sin querer entra en un mudo peligroso. Sin mas que decir, espero que les guste

Capitulo 1: Bajo la Noche

Narra Alice:


La fría y helada ciudad de Ontario, un paraíso envuelto en brisa helada en el invierno pero llena de calor en la sequia. Cuidad de una de las más hermosas caídas de agua más bellas del mundo, aparte del Salto Ángel en Venezuela, hablo de Las Cataratas del Niágara. Pero para ese entonces nadie sabio que entre los alrededores de esta gran ciudad se escondía las peores pesadillas del mundo. Pero deben saber el comienzo de toda la historia.

Mis piernas andaban, mientras me preparaba para entrar por la puerta. Caminaba hacia la entrada después de haber estacionado mi auto. El cielo estrellado, de un viernes, sobre mi cabeza y la brisa helada me sacudía el vestido negro que tenia puesto, mi único abrigo era la pequeña chaqueta que tenia. Frente a mi se levantaba una gran mansión, algo espectacular e intimidante, lleno de ventanas donde miraba a chicos y chicas conversando y bailando. Al llegar a la puerta Mire aquel hombre alto y completamente musculoso. El guardia.

-¿Puede decirme su nombre por favor?- Dijo educadamente.

-Alice…- Respondí con una sonrisa-…Alice Evans

El hombre busco en una lista que tenia en la mano, mientras la brisa aun soplaba con fuerza helando a cualquiera que estuviera fuera de un techo.

-Si acá esta su nombre- Dijo cuando quito el cordón de terciopelo que tenia al frente- Adelante esta haciendo mucho frio afuera.

-Gracias- Agradecí cuando me abrió la puerta.

El silencio de afuera se interrumpió por el ruido de la música y el habla de la gente, las luces salieron al jardín. Entre en el salón lleno de personas. Al verme entran todos voltearon a verme, por unos minutos era el centro de atención de la fiesta, algo que ya era normal para mi porque era una de las chicas mas populares de la escuela pero no por eso no iba a dejar de ser humilde. Di una sonría al publico y camine hacia el centro de la fiesta.

-Hola mi amor- dijo aquella voz grave que provenía de un Casanova, mi novio- te ves deslumbrante con ese vestido.

-Hola Nate- dije con una sonrisa- gracias por el alago.

- Bienvenida a mi casa- dijo con orgullo mostrando sus ojos marrones profundos- Espero que te guste.

-Créeme me encanta- dije con una carcajada.

-Pues considera que estas en tu casa- Dijo dulcemente acercándose hacia mi.

El me jalo delicadamente hacia el, nuestro cuerpos chocaron en un abrazo. Rozo sus labios contra los míos listo para besarme. Podía sentir su respiración tranquila, en cambio yo moría de nervios, aunque éramos novios desde hace unos meses yo aun sentía temor de la relación, pero Nate tenia ese algo el cual le hace irresistible. Justo en el momento de aquel beso…

-…Alice- dijo una voz alegre a mi lado- llegaste.

Me separe de Nate de un brinco de susto. Pensé que una sola persona que conozco tenia la costumbre de hacer ese tipo de entradas imprevistas.

-¡USS! llego la fastidiosa- Refunfuño Nate al voltearse a verla.

-¡OH! Claro mira quien habla- dijo mi mejor amiga, Miley, dándole una mirada de ironía- la lluvia hablando de gotas.

-¡Jeje!- Nate dio una risa ironía y continuo- muy graciosa.

-¡Jeje!-ella imito la acción- si lo soy, inepto.

-Tonta.

-Idiota.

-Basta- Alce la voz para interrumpir la cadena de insultos que tenían los dos- Hola Miley.

-Hola Alice- Dijo ella con una sonrisa.

En ese momento una joven se acerco hacia nosotros, en especial a Nate. Una chica alta, rubia y de ojos marrones claro. Le susurro al oído a mi novio y luego se fue. Yo la seguí viendo mientras se marchaba y note que volteo a verme, con una mirada de superioridad y una sonrisa de hipocresía.

-¿Que te dijo Megan?- Le pregunte a Nate con curiosidad.

-No es nada que deba importarte linda- dije el con tranquilidad- me debo ir a resolver un problema.

-Iras con ella- le dije mirándole a los ojos, quizás llena de impotencia y celos.

-Si- hablo con voz curiosa y misteriosa.

-¿A que?

-Alice por favor no comiences con tus preguntas- hablo con un quejido- podre ser tu novio pero no indica que deba decirte todo lo que are- alzó la voz.

-No me hables así- Dije en tono desafiante, note que Miley retrocedió unos pasos para dar espacio- no soy una niña.

-Pues lo pareces- el se acercó a mi y me choco con un mirada mandante- me voy- dio vuelta y por poco no me tropieza con su hombre, yo di un paso hacia tras para evitar el toque.

Megan y Nate eran novios antes de yo tener una relación con el. El pensar que el estaría con esa chica me enfurecía y me preocupaba, solo decir que Megan era la chica que me hacia la vida cuadrito me pone peor ¿Por qué? Megan es la niña caprichosa de la secundaria, astuta y capaz de humillar hasta su familia, todos le temen por ser vengativa. El hecho de su rivalidad contra mi es la popularidad, no soporta que me vean los demás, se enfurece tanto al verme que hemos tenido grandes discusiones y hasta a tratado humillarme.

-Alice- dijo Miley acercándose- vamos a sentarnos.

-Claro

Juntas caminamos hacia una de las mesas vacías de la fiesta, a la vez yo miraba a Nate y Megan salir por la puerta principal. Ya sentada en una silla Miley se sentó a mi lado y me dio una mirada de compresión pero no podían faltar sus palabras diarias.

-Alice de verdad no hay nada bueno en Nate- dijo observándome.

-Miley por favor no comiences con lo mismo- dije en susurro molestoso.

-Alice por favor escúchame-Dijo en suplica- cada vez que me acerco a el siento esa horrible energía que me da asco y hasta pierdo la respiración. Pero esta vez…- se detuvo bajando la mirada.

-Esta vez que…- dije, ella me volvió a mirar y continúo.

-Vi a dos personas en sus ojos- susurro.

-¿Quiénes amiga?- dije pidiendo en un suave grito.

-Vi a un hombre, de mirada asesina, cabello negro y ojos de perdición, podría compararlo con el mismo demonio- Dijo con miedo en su vos y ojos.

-Miley me asustas- dije cuando un escalofrió me recorrió la espalda.

-Por el otro lado estaba un chico, de nuestra edad, ojos turquesa llenos de inocencia, cabello negro, delgado y con una mirada llena de alegría, era como un ángel.

-Que raro ¿no?- dije.

-Si…- contesto ella en un suspiro.

Miley no era solo una chica inocente de casa, bajo esa mirada de ángel se escondía una niña llena de conocimiento y de magia. Ella decencia de una familia llena de hechiceros, por lo cual era poseedora de habilidades sobre naturales que no conocía por su corta edad. Solo yo era la única persona que conocía de sus poderes y me lo tomaba muy enserio, ya que junto a ella vivía experiencias inimaginables. Para ese entonces no le preste la suma atención a sus palabras sobre Nate, algo que quizás me arrepentiría siempre.

-¿Alice me crees?- Dijo apenada.

-Siempre te cree Miley.

-Entonces ten cuidado con Nate- volvió a replicar.

-Ok Miley si tendré cuidado.

-Hola chicas- dijo una voz juguetona masculina al nuestro frente, Miley y yo volteamos a ver y vimos a un chico de mediana estatura, cabello negro y ojos café con una sonrisa de oreja a oreja.- ¿Como están?

-Hola Zeke- conteste yo con una sonrisa- estamos bien.

-Si súper- carcajeo Miley

-Vieron este lugar- dijo el mirando a los lados-Es increíble.

-Si lo es- dijimos mi amiga y yo en risa.

Zeke era nuestro mejor amigo desde el primer año de secundaria. Es un chico muy bromista y chistoso, preparado para levantarle el ánimo a cualquiera.

-Oigan y no piensan divertirse- Dijo levantándose de la silla- bailemos.

-Claro-Contestamos nosotras imitando su acción.

Juntos nos dirigimos a la pista de baile que estaba repleta de personas. Los tres bailábamos en circulo al ritmo de la música electrónica, así pasamos quizás una hora. Luego fuimos por unos bocadillos y nos sentamos de nuevo en la mesa. Con los pies cansados y sin energía, las sillas eran como un colchón para nosotros hasta que un chico atractivo se acerco a nosotros.

-¿Miley quieres bailar?- Pregunto el joven, ella me miro y echo una sonrisa.

-Claro.

Ellos regresaron a la pista de baile. Zeke me miro algo tímido y lleno de nostalgia luego agacho la mirada a punto de quebrar su positivo ánimo.

-¿Zeke que te pasa?-Le pregunte tocando su mano.

-Mira a la esquina superior derecha-susurro en titubeo.

Dirigí mis ojos a donde el me indico y logre ver la causa de su repentino cambio de humor. En aquella esquina estaba una chica y un chico unidos en un beso, el problema es que la chica era la ex novia de Zeke desde hace unos días.

-¿Aun la amas verdad?- le pregunte aun mirándolos.

-Con toda mi alma- dijo en tono bajo.

-Ella no te merece- Voltee a verlo en sonrisa- ella no merece el cariño que le das. Tus eres un ángel lleno de alegría mientras ella se comporta como una cualquiera. Créeme ya vendrá tu princesa- El me miro y dio una sonrisa.

-Gracias por el apoyo amiga- dijo…

Después de unos cuantos minutos, Miley regreso a la mesa con un animo y alegría despampanante. Lo primero que dijo al sentarse fue un “Que creen, me invito a salir” lo pronuncio con mucha emoción.

Después de conversar los tres sobre el regreso a clases note que todos sentíamos inquietud por entrar de nuevo a un salón de secundaria. Pero eso no impedía que no volvamos a la escuela.

-Chicos ya debo irme a casa- dije levantándome de la silla.

-Tan rápido- reclamo Zeke.

-Si Alice no te vayas- me pidió Miley.

-Chicos recuerden mi casa esta lejos de aquí- Dije aclarándome- así que nos vemos el lunes en clases.

-Claro- dijeron los dos en coro- hasta luego.

Me despedí con una seña de mi mano y me dirigí a la puerta principal. Al llegar a ella pensé “Viene a pasar la noche contigo Nate, y tu me defraudas una vez mas” mi corazón se detuvo por un momento al pronunciar esas palabras en mi mente “Acaso hay otra cosa mas importante que yo”.

Salí por la puerta y me despedí del vigilante que me había atendido. Mire el cielo, mientras caminaba hacia mi auto, y note que las estrellas se tapaban por nubes negras. Al llegar a mi carro, me monte enseguida y encendí el motor.

-Debo irme rápido- me dije mientras arrancaba- no quiero que me agarre la lluvia.

Salí del estacionamiento de la mansión de Nate y tome el camino hacia mi casa, mi hogar al igual que la de mi novio estaba a las afuera de la ciudad de Ontario, el caso es que la mía quedaba mucho más lejos de la ciudad. En la carretera podía mirar los arboles alrededor del pavimento. Solo la luz de los faros delanteros de mi auto más la luz de la luna me indicaba por donde transitaba. Las cosas se complicaron un poco cuando vi gotas caer en el parabrisas, la lluvia me había tomado en el camino, justo lo que no quería.

Las llantas rodaron y rodaron y rodaron en el pavimento. Ya había pasado tiempo en el camino. Tan silencioso y oscuro se encontraba el ambiente hasta que todo cambio de un instante a otro.

-¡Vamos no me dejes aquí!- dije cuando empecé a notar que mi auto se detenía-¡Nunca me as fallado, no me decepciones ahora!

Poco a poco mi automóvil iba mas lento, yo apretaba el acelerador pero nada que funcionada. Hasta cuando por fin se detuvo, por si solo, se apago el motor al igual de las luces delanteras y la luz de la cabina.

-¡Hay no!-dije en queja- lo que faltaba.

La oscuridad me envolvió por completo. Las gotas de lluvia se oían al chocar contra el parabrisas pero no se veían, la verdad no sentí temor alguno en ese momento; bueno al menos hasta que oí esa voz en mi cabeza.

-“Baja del auto”- dijo esa terrible voz ronca y tétrica.

Levante la mirada hacia el parabrisas, aunque la oscuridad era espesa podía notar una silueta quizás humana; alta, robusta, e intimidante. Sin duda en esta ocasión si sentí temor a la situación, pero como me habían enseñado mis padres no me iba a rendir. Comencé a girar la llave del carro para tratar de encender aunque los intentos eran inútiles.

-“Te dije que bajaras del auto”- volví a oír en la mente.

-¡NO!- grite- me quedare aquí, así que quien quiera que seas ¡Lárgate!

Para ese entonces no sabia de que se trataba todo esto, no estaba consiente que me enfrentaba a una pesadilla. A continuación, la figura desapareció de mi parabrisas y como por arte de magia el motor y las luces delanteras de mi carro se encendieron. Pensé en que estaba pasando, en que había vivido, no podía estar más confundida. Comencé a alterarme, los nervios me atacaron.

Baje de mi auto con la esperanza de tomar aire, no me importaba aun estaba esa criatura que hace poco esta frente a mi auto o si aun llovía, estaba apartada del ambiente. Pero mi situación no acabo allí.

-¡Ahhhrrr!- oí aquel débil gemido.

Voltee la mirada a la dirección del sonido de dolor y mis ojos se abrieron como platos. Vi aquel chico tirado en el suelo, bajo la lluvia, note que no estaba en condiciones como para levantarse. Corrí hacia el, era una corta distancia, a la orilla de la carretera pensé que si mi auto no se fuera detenido le hubiera pasado por el lado y que seria de el. Al llegar a el me arrodille, mientras el se revolcaba lentamente en el suelo. Era un chico delgado, apuesto, alto, cabello negro y sus ojos no los podía ver; estaban cerrados. Su cuerpo mojado estaba destruido, rasguños por todas partes, suciedad en su piel, ropa desgarrada pero lo que mas se notaba era su gran herida en la frente y la presión que hacia con su mano en el hombro izquierdo.

-Aléjate de mi- susurro con temeroso con una voz dulce.

-No me puedo ir no te dejare aquí- Dije yo con rapidez y preocupación. Saque mi teléfono del bolsillo de mi vestido para llamar a emergencias.

-¿Quién eres?- dijo el en susurro, en su voz se veía que agonizaba.

-Soy Alice Edwards- Dije marcando el 911- ¿Y tu como te llamas?

-Tyler Landers- contesto mas bajo que un susurro-

Su respiración se aceleraba y tenia grandes pausas, el abrió sus ojos y vi su hermoso color esmeralda. El repique del teléfono se interrumpió con la voz de la operadora.

-Buenas noches ¿Me dice su nombre?- hablo

-Alice Edwards- Dije apurada- necesito una ambulancia para la carretera de Ontario, tengo a un chico gravemente herido.

-La ambulancia se dirige para allá.

-Gracias- agradecí colgando la llamada, mire a Tyler que poco a poco cerraba los ojos- Tyler tranquilo, ya viene una ambulancia- El no contesto, trataba de mantener sus ojos abiertos pero estaba perdiendo la lucha-Tyler se que es difícil pero no cierres los ojos, necesito saber que aun vives.

-No puedo- dijo cerrando por completamente los ojos, su respiración desapareció.

-Tyler, no te vayas- dije moviéndolo- sigue luchando. No te duermas

Bueno hasta aqui... espero que les alla gustado. Porfavor comente me gustaria saberque les parecio pueden contactarme por mi correo o mi twitter pueden encontrar mis contactos por el header...

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Estreno.Prefacio de Alas Bajo la Lluvia:Entre las Llamas

Hola, hoy es el estreno del prefacio de esta novela, como les dije que se los traeria pronto. Bueno sin mas que hablar espero que les guste.
Prefacio: Entre las Llamas
Narra Tyler:
Todo sucedió aquella noche; una noche que aparentaba ser normal, rutinaria y tranquila. Pero como dicen los sabios dicen “No todo es lo que aparenta” y eso es totalmente cierto. Aunque nadie sabía que sucedería esa noche, ni yo sabia que en solo minutos ocurriría el peor desastre de mi vida.
Mi padre y yo nos encontrábamos sentados en la mesa del comedor de mi casa, como todos los días a la hora de la cena, mientras esperábamos que mi mamá trajera la comida. Recuerdo sentir como mi estomago gruñía de hambre; claro eso haría después de estar todo el día ayudando a mi padre a arreglar el garaje, colaborar con mi mama en la casa y practicar en el piano. Moría de hambre como dice de manera coloquial. Entre risas y palabras de la conversación que tenia con mi papá el menciono una pregunta que me ponía los nervios de punta.
-¿Hijo y como te preparas para las clases?- interrogo con una sonrisa en la cara.
-No lo se- dije bajando la cabeza lleno de pena.
-Pues deberías saber- dijo en carcajada tratando de levantarme el ánimo- hijo se que el cambio de ciudad te pegara duro, pero se que te ira bien.
-Eso espero- acote yo con una sonrisa.
Pues era totalmente cierto, yo no era de Ontario “La ciudad de la gran cascada”, solo era un simple chico latino originario de Texas y de herencia Venezolana, ¿De que mi sueño era conocer Canadá? pues si lo era, pero aun así tenia miedo.
-Acá esta la cena- Dijo mi madre sonriente al entrar al comedor con los tres platos; dos en cada
uno de sus manos y el otro apoyado a punto de caer en uno de sus brazos.
-Mamá déjame ayudarte- dije levantándome de la silla y corriendo hacia ella.
-Gracias “angelito”- Dijo ella cuando tome el plato lleno de comida que estaba en su brazo.
-¡Que no me digas así mamá!- refunfuñe al oírla mientras caminaba a mi puesto en la mesa.
-Hay Tyler tu siempre serás mi angelito- contesto ella después de mi quejo.
-Mamá ya no soy un niño- La mire con ironía al sentarme.
-Si lo eres hijo- acoto mi padre entre risas.
-¡Ok!- repetí- ya entiendo “Solo tengo 15 años”- Dije sarcásticos mientras ellos reían.
Tome un cubierto para comenzar a comer hasta que mi madre interrumpí mi acción con una orden.
-No comenzaras a comer hasta que saques la basura- Mandó
-¡Pero mama!- me queje pero ella me interrumpió.
-Nada- levanto el dedo índice en señal de orden.
-Esta bien- dije rindiéndome- pero no comienza a comer hasta que yo regrese.
-Si claro- dijo mi padre sarcástico tomando un cubierto.
Me dirigí a la cocina para buscar la basura y luego salí al recibo para salir por la puerta. Al encontrarme en el jardín de mi propiedad note que el cielo estaba estrellado, un cielo nocturno canadiense, algo que me encantaba observar, me podría quedar acostado en la grama del jardín para mirar toda la noche las estrellas aunque adentro me esperara un palto de comida bien merecido. Pero no podría hacerlo al menos no en ese momento.
Me dirigí a los pipotes de basura para dejar entre ellos las dos bolsas negras llenas de desperdicios. Las coloque en los potes y me di la vuelta para regresar dentro de la casa. Hasta que sucedió lo peor.
-¡BUMMMMM!- Oí aquel sonido tan fuerte como el de un avión de guerra viajando a la velocidad del sonido.
Vi aquel centello anaranjado que segaría a cualquiera, cerré lo ojos y sentí que una fuerza me elevo empujándome hacia atrás. Caí en el césped y di una vueltas en el, Abrí mis ojos y mire caer escombros y desechos negros y algunos llenos de llamas. Hay temí de lo peor, sabia que estaba ocurriendo un desastre.
Me levante y sentí el corazón en la garganta, el miedo me corrió por las venas y la desesperación se adueño de mi.
-¡Mamá, Papa!-Grite mientras corría hacia la casa en llamas.
Aun no podía creer lo que estaba sucediendo. Al llegar a la puerta toque la manilla ardiente, di un gemido al sentir el calor entrar por la palma de mi mano.
-¡URRR Quema!- grite.
Al ver la situación decidí tumbar la puerta a patadas, después de unas cuatro golpes ella se partí brindándome paso. Entre, el humo era insoportable tanto que no te dejaba respirar sin tener que toser, Los trozos del techo caían como lluvia sabia que estaba dentro de una bomba de tiempo en cualquier momento la casa se vendría abajo, pero a mi no me importaba. Pero no me di cuenta que cometía un suicidio, la adrenalina que corría por mis venas fue el punto débil que tenia, se me tranco la respiración. No dejaba de toser, en pocos segundos me comenzó a doler el pecho, caí de rodillas en busca de aire. Luego levante la mirada.
-¿Quién eres tu?-Pregunte con dificultad al ver la sombra entre humos de un hombre, el no contesto- Habla ¿Quién eres?
-Acaso no me recuerdas- Dijo el con un tono sombrío e intimidante-¡OH! Cierto que solo eras un bebe- Camino y mire su rostro; ojos negros, una mirada de ultratumba, era alto y de buenos músculos pero lo que mas lo definía era aquella horrible energía que le rodeaba, algo que asustaría hasta el mas valiente. A diferencia de mi el se mantenía normal entre la falta de oxigeno, como si nada le afectara.
-¿Qué haces aquí?- pregunte pero algo me decía su repuesta.
-Todo esto que vez es obra mía- Dijo alzando las manos luego se rio y volvió a mirarme.
-Eres un depravado- dije en susurro tosiendo.
-Disculpa- hablo con ironía- no te oí con tu dolor.
-Eres un depravado- volví a pronunciar la oración mas alto.
-No te oigo- alzo la voz.
-¡QUE ERES UN MALDITO DEPRABADO!- Grite de furia y encontré fuerzas para levantarme del suelo con esperanza de correr a golpearlo, la furia y el enfado domino mi cuerpo aun cuando no tenia aire para soportar mi ira.
En ese momento algo bloqueo mi camino, una mano tomo mi cuello y me jalo hasta el cuerpo de su propietario, me detuvo de tal manera que parecía que chocara contra una pared de ladrillos.
La persona a mis espaldas uso su brazo para sujetar mi abdomen y me apretó con mucha fuerza haciéndome perder más el aliento. Mire hacia aquel hombre que aun estaba parado allí, Tenía compañía.
-No dulzura no querrás hacerlo- Dijo una voz femenina a mis espalda, era una chica la que me sujetaba.
Detrás del hombre apareció un chico mas joven que el, de ojos marrones llenos de orgullo, cabello enrulado alto y delgado. Ellos se dieron la vuelta y la chica que tenia atrás me obligo a caminar adonde iban a ellos. Entramos a una habitación, si no me fallaba la memoria era el comedor.
-Mira Tyler- dijo aquel hombre sorprendiéndome al oír mi nombre salir de su boca- Una escena trágica.
Mire al suelo y vi a mis padres inconscientes tirados en el, las llamas estaban a punto de alcanzarlos. Me sacudí tratando de zafarme pero no podía.
-¡Mamá Papá!- grite con lagrimas en mis ojos.
-Miren el niño llora- dijo el chico con voz chocante.
- Y porque no usas tus dones Tyler- grito el hombre mostrando una sonrisa sarcástica- Y donde quedaron tus alas negras.
-¿De que hablas?- Pregunte.
-Es que no lo sabes- bajo el tono- mejor será mas fácil acabar contigo. Nate, Megan hagan lo que tenga que hacer.
La chica a mi espalda me soltó y yo corrí hacia mis padres. Allí sentí aquel golpe en mi cabeza haciéndome que caída al suelo caliente y se apagaran las luces para mí.
Bueno hasta aqui.... Espero que les alla gustado, porfavor comente, este blog se construlle con sus opiniones. Pronto les traere el capitulo numero 1. Recuerden que pueden afiliarse a la wed. Bueno me despido
attm:Darkness

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Alas Bajo la Lluvia.Capitulo 1: Comenzando el Camino

Hola, muchisimas gracias por comentar en el prefacio, la verdad jamas pense que esta historia causara tanta emocion. Estoy contento por eso. Aca les presento el primer capitulo de esta magica historia que mostrara un toque de misterio, y el encuentro de dos caminos destinados a cruzarce. ESpero que les gusta

Capitulo 1: Comenzando el Camino
Narra Taylor


Una ciudad totalmente nueva, una nueva casa, una nueva secundaria. Sin duda me enfrentaba yo sola al reto que me proponía la ciudad de Ontario, Canadá. El miedo corría por mis venas, el solo pensar que era una chica que salió del estado Pennsylvania que se estaba integrando al glamur y la alta clase del país canadiense. Sin duda el temor de tener una nueva vida era lo que ahorcaba mi cuello.

Me encontraba en secundaria Cielo Azul, mi nueva escuela donde pensaba pasar los dos últimos años de mi camino educativo, pero en las 4 horas que llevaba en ella no habían funcionado de nada, solo decir que caminaba sola por los pasillos lo dice todo. Esperaba que todo me hiera de manera correcta, poderme integrar al la nueva sociedad y no quedar apartada como los antisociales, a semejanza de cuando estaba en E.EU.U. Esperaba que el destino me trajera algo de compañía o amistad. Bueno así fue.

-¡Oh Dios Mío! Cuanto lo lamento- Dijo una voz sueva y aterciopelada cuando tropezó conmigo y mis cuadernos callaron al suelo- ¿Estas bien?
-Si lo estoy- conteste agachándome para recoger mis cosas

Quien me tropezó me imito agachándose para ayudarme. Levante la mirada y me hundí en aquellos ojos azules como el cielo, era un chico de cabello castaño cuya pollina caía de lado en su frente, con una mirada angelical y una sonrisa que lleva a volar.

-Te ayudo- dijo el recorriendo los cuadernos.
-Gracias- dije levantándome.

El siguió mi acción y me entrego los cuadernos además de regalarme una sonrisa. Yo le conteste de la misma manera mostrándole mis dientes levantado la comisura de la boca. En ese momento pensé será el destino que me topo con aquella compañía.

-¿Cómo te llamas?- me pregunto el agradablemente.
-Taylor- le conteste tímida.
-Taylor- repitió el de manera agradable y dulce- que hermoso nombre, yo soy Jake Coleman, es un placer- extendió su mano.
-Igual- tome su mano en un saludo.
-¿Eres nueva?- pregunto en una sonrisa y siguiéndome el paso- jamás te había visto por acá.
-Si, soy nueva en la ciudad- dije con una sonrisa tímida.
-¡Oh! Que interesante- exclamo- gente nueva en la ciudad, bueno al menos veo una chica linda del exterior- rio contagiándome su carcajeada- ¿de Donde vienes?
-De Pennsylvania- susurre.
-¡Increíble! de Estados Unidos, bueno al menos ya se que las chicas de ese país son muy lindas como tu- dijo galante.
-Gracias- dije de manera inusual.
-¿Qué nunca te lo habían dicho?- pregunto al notar una actitud extraña en mí contestar.
-La verdad no- susurre escondiendo mi voz.
-Pues que ciegos son, eres mas hermosa que las chicas de aquí- dijo mirándome con aquellos hermosos ojos azuces.

Sin duda en ese momento caí en hipnosis por causa de aquellos radiantes ojos azul profundo adornados con el rostro angelical de Jake. Además a mi mente llego la luz del cambio, sentí que este traslado de ciudad se había cambiado de una soledad a la iluminación de la compañía. El mi camino se había topado con el de Jake.

-¡Jake!- grito una voz al fondo del pasillo.

La mirada de Jake y mía se tornaron en dirección del ruido. ¿Quién grito? Esa era el caso de nuestra vuelta de miradas, objetivo cumplido causante del grito localizado. Otro chico, cabello castaño ojos claros, alto y de cuerpo musculo. A su lado una chica de estatura un poco mas baja, ojos azules y cabello miel cuya belleza era totalmente radiante. Los dos ya mencionados se acercaron a nosotros con un andar apresurado, al llegar a nuestra posición se concentraron en Jake.

-Amigo hay problemas- Dijo el chico de ojos claros.
-¿Qué sucede?- pregunto Jake con una sonrisa.
-Código Blanco- acoto la chica de cabello miel
-Otra vez el- dijo en tono de fastidio el chico a mi lado de ojos azul cielo- que bueno que ya no hay mas clases hoy- Jake dirigió su mirada hacia mi- Chicos ella es Taylor- me presento a sus amigos.
-Es un placer- extendió su mano el chico de ojos claros- soy Zeke.
- Igual- dije tímida.
-Encantada- sonrió la joven de cabello color miel- soy Miley.
-Bueno ya que se conocen- dijo Jake- yo me voy a resolver el problema ¿Miley te importa si te dejo a Taylor?
-No claro- dijo ella dirigiéndome una sonrisa- nos volveremos amigas

Jake volteo hacia mí con una elegante sonrisa, me miro a los ojos y luego dijo

-Bueno Taylor, cualquier cosa puedes contar conmigo, espero verte.
-Yo igual- dije mientras el y Zeke se retiraban

Miley y yo quedamos solas en el pasillo, ya el timbre del final del día había dado su presencia y la escuela poco a poco se iba vaciando. Decidimos no ser la excepción y salir de la secundaria, mientras nos dirigíamos hacia la entrada una breve charla se dio entre nosotras.

-¿Entonces Jake es tu hermano menor?-pregunte sorprendida.
-Pues si, nos llevamos dos años de diferencia- respondió ella.
-¿Y los dos estudian en esta secundaria?- volví a preguntar
-No- rio- solo Jake cursa el último año de secundaria, yo me gradué hace un año.
-Que bien Jake y yo estamos en el mismo salón no me había dado cuenta.
-No tienes muchos amigos ¿Verdad?- pregunto ella al salir por la puerta de la escuela.
-No- susurre tímida.
- Pues eso cambio, considérame tu amiga- sonrió.
-Claro- dije contenta.

Definitivamente el destino se coloco de mi lado. La ilusión de tener al menos una nueva amiga me daba ánimos de todo, bueno y el saber que Jake puede ser un amigo más. Por fin sentía que ya no volvería a estar en aquel mundo que llame soledad

Mientras caminábamos por las calles de Ontario, no podíamos parar de hablar; de música, galanes de telenovelas, chicos de la escuela, aficiones, familia, entre otros aspectos que hablamos las chicas. Palabras tras palabras la lluvia decidió caer sobre nosotras.

-Que extraño en Ontario- dijo Miley con un tono sarcástico- oye Taylor me debo ir, a mi casa, necesito saber si Jake ya esta allá.
-Si claro yo me quedare a caminar por la playa que esta cerca- dije yo ilusionada.
-Con esta lluvia- acoto con tono de sorpresa
-Si- conteste sonriendo.
-Bueno esta bien, espero verte- dijo dándome un adiós y retirándose.

Quede sola y empapada bajo la lluvia, pero sin ninguna queja. Disfrutaba caminar, sentir las gotas de agua caer sobre mi piel, con tal quería aprovechar de la increíble ciudad de Ontario bajo una tormenta. Cada vez mas sentía que llegar a esta ciudad era un importante cambio, dejar atrás mi pasado de dolor y sentir la paz de Canadá. Mire al cielo negro envolviendo mi superficie.

-Vamos lluvia- dije- límpiame todo mi pasado de la piel, báñame de paz.

Un trueno dio su presencia al soñar y hacer vibra la tierra bajo mis pies. El contestar de la tormenta.

-Pero te pido un favor- Continúe diciendo al cielo- déjame encontrar el amor, a ese príncipe azul, déjame encontrarlo en esta hermosa ciudad.

Di una sonrisa de esperanza. Ya habían pasado 17 años de espera para que el amor tocara a la puerta de mi corazón. Bueno ya había tocado, pero no era el chico indicado, y llego a mi corazón para lastimarlo de la peor manera.

Mientras caminaba los recuerdos de ese amor llegaban a mi mente; aquellas caricias, abrazos y besos; todo. Pero era ese recuerdo en especial el que se hacia notar entre los demás con mucha facilidad ¿Cuál era? Pues el recuerdo de mi primer amor en la cama con la única amiga que tenía en Pennsylvania. ¡Si! Así era, el único amor que tuve en mi vida se revolcaba entre sabanas con la única amiga que tuve en mi vida ¿Qué ironía, verdad?

Mire de nuevo al cielo deseando que mi deseo se cumpliera, que encontrara a aquel chico que no me engañara. Pero mí vista noto otra cosa extraña en el cielo. Un objeto, quizás un ave por las alas; mejor un agila ya quera de gran tamaño. Bueno el caso es que caía ciegamente de cabeza a gran velocidad. Cada vez acercándose mas al suelo hasta desaparecer tras los arboles anteriores a la playa.

-¡Que extraño!- exclame llena de curiosidad.

La llama del misterio se encendió en mi cabeza. La curiosidad de saber que era eso que cayo a la tierra me ahorcaba la garganta, hacia que decidí desatarme la soga de la duda e ir a ver que era. Corrí en dirección de la playa mientras la lluvia no paraba de caer. Paso tras paso era cada vez mas rápido el tiempo y mas lento mis latidos. Todo cambio cuando el cemento de las calles cambio a la arena de la playa.

-“Corre, debes ayudarlo”- me decía una dulce voz en mi cabeza-“Vamos el tiempo se acaba”

La confusión llego a mi ser de repente ¿De donde venia esa voz? Pero aun así no pare de correr. Hasta llegar al objetivo.

No halle el objeto que cayó del cielo. Encontré algo peor. El cuerpo de una persona en la orilla de la playa donde las olas azotaban el cuerpo de la victima

-¡Oh! Dios mío- dije corriendo hacia el

Me acerque hacia el pobre cuerpo agonizante y me di cuenta que era el. El chico que había conocido hace unas horas, el chico de los ojos hipnotizantes y hermosos. Jake

Me arrodille para acercarme mas a el. Note una herida profunda en su frente que derramaba sangre por su rostro, su ropa desgarrada y rajuños por todo su cuerpo. Pero aun así estaba consiente me miro con esos hermosos ojos, aun resaltantes su azul bajo la lluvia.

-¿Estas bien?- pregunte sin lógica ya que sabia que el estaba en mejores condiciones hace unas horas. Pero lo más impresionante fue su respuesta
-Ahora si estoy bien- dijo con dificultad y luego me dio una sonrisa.

A mi mente llego ese momento, cuando Zeke y Miley llegaron a nosotros diciendo que habían problemas y cuando Jake se retiro de la situación acotando con su hermosa voz “Yo me voy a resolver el problema” sin duda tenia coherencia todo. El problema trajo a Jake hasta esta playa y a quedar totalmente herido.

-Todo saldrá bien, te lo prometo- dije sacando mi celular dispuesta a llamar a urgencias

Pero los bellos ojos azules de Jake se cerraron. Mi corazón llego a la garganta, sentí que moría entre la arena, frente a mí. El repique no paraba de hacerse mas largo, en un momento como este no paraba de angustiarme. Los latidos de Jake se hacían más cortos cuando la voz de una señorita se oyó al otro lado del teléfono.

-Necesito una ambulancia- Dije apresurada a punto de llorar

Bueno hasta aqui, espero que alla sido de su agrado. Porfavor comenten, critiquen construtibamente, opinen digan que les gusta. Agradesco a las chicas de Hay Disney Rock por los fabulosos diseños que an creado para mi blog. Son las mejores de este mundo. Me despido sin mas que decir

attm:Darkness

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